Dirigir una selección, además del club
Te ofrecen tres países, elegís uno y lo dirigís toda la temporada sin dejar tu club. Cómo funciona, a quién podés convocar y qué conviene elegir.
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En algún momento de la temporada te va a aparecer esto, y es una de las cosas más lindas que tiene el juego: te ofrecen dirigir una selección nacional sin dejar tu club.

Son tres países a elegir, cada uno con su nivel del 1 al 25, y la letra chica importa:
Elegí una. Vas a dirigirla además de tu club, y no se puede cambiar en toda la temporada.
También podés decir que no: el botón de abajo es “Ninguna, seguir con el club”. No es una trampa ni te castiga; simplemente te quedás con una sola responsabilidad.
Qué cambia cuando aceptás
Pasás a tener dos escritorios. Arriba a la derecha aparece un botón para saltar entre tu club y la selección, y cada uno tiene su propia agenda y sus propios partidos.

La diferencia con el club salta a la vista: no hay mercado, ni contratos, ni estadio, ni juveniles. Una selección no compra jugadores. Lo único que hacés es elegir a quién convocás y cómo juegan, que es exactamente lo que hace un técnico de selección de verdad.
Los convocados: 23 de los 40 del país
El renglón abajo del escudo lo dice: “23 convocados de 40 del país”. Tenés a los 40 mejores jugadores de esa nacionalidad de todo el mundo del juego —no importa en qué liga jueguen— y de ahí elegís 23.
⚑ Y acá está la gracia: son los jugadores de verdad del juego, con su fuerza, su condición y su moral de ese momento. Si uno tuyo está lesionado en el club, lo vas a ver lesionado acá. Si alguien está en racha, llega enchufado.
Cosas a mirar al convocar:
- La condición. Un crack reventado rinde menos que un suplente entero, y en una selección los partidos son seguidos.
- Que no te falte un puesto. Tres arqueros y un solo lateral izquierdo es el error clásico: si se lesiona, no tenés con quién reemplazarlo.
- La moral. El que no juega en su club llega mal, por bueno que sea.
Qué país conviene elegir
Las tres cartas te muestran el nivel del 1 al 25, que es lo bueno que es el plantel de ese país. Y la decisión es la misma que con los clubes:
Si querés ganar, elegí el de nivel más alto. Con un plantel de 25 tenés que salir campeón y se espera que lo hagas.
Si querés que sea interesante, elegí uno de nivel medio. Llevar a una selección que no es candidata a una semifinal vale muchísimo más que ganar con la mejor.
⚠ Y pensá en el calendario. Dirigir dos equipos es el doble de armar equipos todas las fechas. Si venís peleando el descenso con tu club, meterte una selección encima es una buena forma de hacer mal las dos cosas.
El resto funciona igual
El botón verde es “Armar la selección” en vez de “Armar equipo”, pero hace lo mismo: formación, once y órdenes. Y la fecha se juega igual —cuando están todos listos o cuando se vence el reloj—, con la computadora cubriendo al que no llegó.
Los partidos de selección tienen su propio calendario: eliminatorias, amistosos y el torneo grande. Todo eso aparece en la agenda de ese escritorio, no en la del club.
El resumen
- Te ofrecen tres países; elegís uno para toda la temporada, o ninguno.
- Pasás a tener dos escritorios y saltás entre ellos con un botón.
- 23 convocados de los 40 mejores de ese país, jueguen donde jueguen.
- No hay mercado: en una selección sólo elegís y planteás.
- Y es el doble de trabajo cada fecha. Que no te agarre en un mal momento del club.
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