Qué hace cada puesto, en criollo
Del arquero al nueve: qué se le pide a cada uno, qué números miran los técnicos y por qué un lateral moderno no es lo que era.
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Cuando alguien dice “necesito un cinco” está pidiendo algo muy concreto, y si no sabés qué, terminás comprando un jugador que no te sirve. Acá va qué hace cada puesto de verdad, sin diccionario de entrenador.
Ojo con una cosa desde el arranque: los números cambian según el país. El “cinco” argentino es el volante central que recupera; el “cinco” español es un central. Acá uso los nombres, no los números.
El arquero
Lo obvio: ataja. Lo que cambió en los últimos veinte años: también empieza la jugada. Un arquero que no puede jugar con los pies le regala veinte metros de campo al rival cada vez que la toca.
Qué mirar: reflejos para el mano a mano, juego aéreo para los centros, y salida con los pies si tu equipo quiere jugar desde atrás.
Los centrales
Son dos y casi nunca son iguales. La dupla que funciona suele tener uno de cada tipo:
- El que gana arriba. Alto, fuerte, gana todos los centros y los córners.
- El que sale jugando. Más chico, más rápido, mejor con la pelota.
Si ponés dos del primer tipo, cada vez que recuperás la pelota la reventás para adelante. Si ponés dos del segundo, el primer centro que llegue es gol.
Los laterales
Acá está el cambio más grande del fútbol moderno. El lateral ya no es un defensor que a veces sube: es un volante que a veces defiende. En muchos equipos son los que más kilómetros hacen del partido.
Qué mirar: resistencia antes que nada, y centro. Un lateral que sube y no sabe centrar es correr al pedo.
⚠ Y acá está el riesgo del que hablamos en las formaciones: si suben los dos laterales a la vez y perdés la pelota, ahí atrás no hay nadie. Por eso el 4-2-3-1 deja dos volantes fijos.
El volante central defensivo
El que limpia. Se para delante de los centrales, corta el pase que iba a lastimar y devuelve la pelota simple. Es el puesto que menos se aplaude y el primero que se nota cuando falta.
Qué mirar: quite, lectura de juego, y pase corto sin errores. No necesita ser rápido si se posiciona bien.
El volante central
El motor. Recibe del defensivo, gira, y decide para qué lado va el equipo. Tiene que poder jugar de espaldas al arco rival y que no se la roben.
Qué mirar: pase, resistencia, y sobre todo capacidad de recibir bajo presión. Un volante que necesita dos toques para levantar la cabeza no sirve arriba.
El volante ofensivo o enganche
El que juega entre líneas: en ese espacio entre los volantes rivales y sus centrales, donde nadie sabe bien quién lo tiene que marcar. Es el puesto donde se ganan los partidos cerrados.
Qué mirar: último pase, remate de media distancia, y gambeta en espacio corto.
Los extremos
Abiertos contra la línea de cal. Su trabajo es estirar la cancha a lo ancho: mientras ellos están abiertos, los centrales rivales no pueden juntarse, y ahí se abren los huecos del medio.
Dos tipos, y el equipo cambia según cuál pongas:
- El que va por afuera y centra. Diestro por derecha, zurdo por izquierda.
- El que se mete hacia adentro y remata. Zurdo por derecha, diestro por izquierda. A este le dicen extremo invertido.
El nueve
Hace goles. Pero cuál nueve cambia todo el equipo:
| Tipo | Qué necesita alrededor |
|---|---|
| El que aguanta de espaldas | Volantes que lleguen de atrás |
| El que corre al espacio | Alguien que meta el pase filtrado |
| El area man puro | Extremos que centren |
Comprar un nueve que corre al espacio y no tener quién le meta el pase es el error más caro que se puede cometer en un mercado.
Lo único que hay que recordar
Un plantel no es once buenos jugadores: es once que se complementan. Dos centrales iguales, dos laterales que suben a la vez, o un nueve sin quién lo alimente son formas caras de tener buenos jugadores que no ganan partidos.
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